Diego Cabot nos revela los detalles de una historia impactante: en los años 70, YPF realizó exploraciones en Tartagal enterrando «boosters» sísmicos (cartuchos de dinamita) que nunca fueron retirados. Con el crecimiento de la ciudad, estos explosivos quedaron bajo zonas urbanas, convirtiéndose en una amenaza invisible. Hoy, equipos especializados trabajan en el «frente de desminado», una labor de altísimo riesgo que ya se cobró la vida de un operario. No te pierdas esta investigación.