Entrevista a Diego Cabot, en Di Marco Continental. 25 de agosto de 2026.
«Sumaron algunos tramos, pero renovaron las rutas que ya estaban con peajes. El plan de obras no existe, son contratos de mantención. ¿Quién va a hacer las obras que se necesiten? No te puedo explicar el estado en el que están las rutas a Vaca Muerta», señaló el periodista de La Nación.
Desgrabación de la Entrevista:
Entrevista a Diego Cabot — 25 de agosto de 2026 — Radio Continental Entrevistador: Osvaldo «Bebo» Granados
Bebo Granados: ¿Qué sabe de lo que van a hacer con las rutas nacionales?
Diego Cabot: Bueno, en realidad el gobierno, primero, se tomó casi tres años para decidir la concesión. El gobierno está en el poder desde el 23, estamos terminando el 26 y recién se están entregando los primeros 9.000 kilómetros. Tardó mucho eso, y eso, por lo bajo, te lo admiten: no te pueden explicar por qué se tardó tanto.
Segundo, lo que se hizo es un esquema en el que, prácticamente, la gran mayoría de las rutas que ya estaban concesionadas —que en su momento, durante el gobierno de Alberto Fernández, pasaron a manos del Estado y formaron lo que son los Corredores Viales, básicamente las rutas nacionales con peajes— bueno, lo que hicieron fue sumar algunos tramos, es verdad, pero lo hicieron con contratos a 20 años, obviamente con peajes y con un plan de obra.
Bebo Granados: Dicen que el plan de obra no es tan audaz, ¿no?
Diego Cabot: No, tan audaz no existe, es mínimo. Son contratos que, básicamente, son de mantención.
Lo que pasa es que cediste el flujo —sin ser yo un experto en economía— cediste el flujo por 20 años, y si no exigís obra, ¿quién va a hacer la obra en esos corredores cuando el flujo ya está cedido? O sea, ¿quién va a poner 100, 200, 300, 500 millones de dólares en una autopista si el que la explota por 20 años no tiene que hacerla, tiene que ir otro? Entonces, ¿con qué me cobro?
Bebo Granados: Claro, claro.
Diego Cabot: Entonces, ese es el punto: el principal problema que, para mí, tiene este esquema es que no hay un plan de obras, más que mantenimiento de las rutas.
Como para ilustrarte, te doy un ejemplo: la Ruta del Mercosur, que va hasta Brasil pasando por Zárate. Es una autovía de dos manos de ida y dos de vuelta que está realmente destrozada. Ahí sí, cediste el flujo y tenés que arreglar la autovía.
Bebo Granados: Claro, porque el problema es que la infraestructura ya está, pero muy deteriorada.
Diego Cabot: Entonces, ahí ese esquema te sirve. Ahora, en la ruta que va a La Pampa, que es la Ruta 5, por la que van los camiones a Vaca Muerta, ahí no tenés un problema tan grave de que esté mal la cinta asfáltica. El problema que tenés es de saturación, ahí tenés que construir infraestructura.
Entonces, la receta de mantener el flujo sin obra te sirve para una ruta que solo necesita mantenimiento, pero para el caso en el que tenés que construir infraestructura, el flujo es fundamental para poder financiar la obra. Bueno, eso no está contemplado en este esquema, así que es un problema. Yo creo que se está generando una catástrofe vial en ese sentido.
Bebo Granados: Ahora te digo una cosa: te escucho y pienso en todo lo que se necesita para cambiar la infraestructura de todos los caminos. Teniendo en cuenta, además, que con el récord de cosecha tenés 40 o 50 kilómetros de camiones esperando para entrar al puerto de Rosario, tenés todo eso dando vueltas, y después vas a tener los camiones que van a tener que entrar y salir de Vaca Muerta. Tenés que mejorar la infraestructura, es imposible que siga así.
Diego Cabot: Es imposible. Yo hice ese camino en camión y te das cuenta de cómo está la ruta: directamente hay tramos sin asfalto, y por ahí pasan todos los camiones. Con solo transitar una vez por las rutas productivas de la Argentina —no hablo de rutas turísticas, hablo de rutas productivas— ya te das cuenta de una gran parte del costo logístico argentino. Es una locura lo que sucede con esa infraestructura.
Por ejemplo, la Ruta 5, que va de Buenos Aires a La Pampa y de ahí los camiones agarran para el sur, para Vaca Muerta —también los que vienen desde Entre Ríos—, se construyó en los años 60 y es la misma estructura de hoy, la misma. Obviamente los autos son más rápidos, el parque automotor es enormemente más rápido, ni hablar del transporte de camiones: van miles de camiones por día llevando arena desde Entre Ríos hacia el sur. La ruta está saturada; hay lugares donde parece que estás en el tráfico de una avenida urbana. Es una locura.
Bebo Granados: Además, una de las cosas que uno piensa es: están creciendo tanto las importaciones, se hacen mil millones de dólares. ¿No se puede hacer algo para que parte de ese dinero vaya a la ruta? Eso es lo que yo no entiendo.
Diego Cabot: Sí, en parte el problema es que entiendo la mirada de «¿por qué tengo que hacer la ruta yo? Que la hagan los privados.» Pero, ¿qué le das a los privados para que la hagan? ¿Cómo la financio? Es una estructura a muchos años. Entonces, si el gobierno no quiere salir al mercado —y vos lo sabés bien, no quiere validar esas tasas de interés—, bueno, en el sector privado tampoco quieren validar esas tasas para infraestructura.
Bebo Granados: Claro.
Diego Cabot: Hay otro problema, que es un agravante, y yo siempre soy defensor de este punto —a ver si no parece que hablo solo de esto—: el marco regulatorio con el que hacés un negocio es uno de los activos más importantes en un proyecto a largo plazo. Es como decir «voy a poner un kiosco en esta esquina, donde paran los colectivos.» Pongo el kiosco en la esquina porque ahí para el colectivo y sube y baja gente. Eso es un marco regulatorio: los colectivos paran ahí. Si mañana la calle se vuelve peatonal y no pasan más colectivos, te cambió el negocio, ¿entendés?
En la Argentina, el marco regulatorio —que es lo que le da credibilidad a algo como «pongo la plata acá y en 20 años me la voy a cobrar de tal manera»— fue destrozado durante los últimos años, desde el 2000 en adelante. Prácticamente todos los contratos con el Estado quedaron tirados.
Si buscás la concesión privada que maneja rutas en la Argentina, hay una sola hoy: Ausol y Autopista del Oeste, que arriba tiene una empresa italiana histórica, los Benetton, y la otra es la constructora de Florentino Pérez, el dueño del Real Madrid. Fijate lo que le pasó a esa empresa: todavía no pudo cobrar la deuda de cuando construyó la General Paz y la Panamericana en los años 90, todavía está peleando eso. Si ves, no vino ninguna empresa extranjera nueva a competir.
Bebo Granados: Yo estaba pensando en vos justamente para esto: la Argentina, ya sabés de dónde viene. Lo digo pensando en las mineras y en lo que está pasando en Vaca Muerta, con el gas, con todo lo que quieras: ¿no hay posibilidad de arreglar con ellos para que hagan algo? Que de alguna forma, ya que van a sacar una cierta riqueza, una parte de esa riqueza se destine a que ellos mismos reconstruyan, al menos, los caminos que van a Vaca Muerta.
Diego Cabot: Obviamente que se puede, sin duda que se puede, pero para eso necesitás tener una política activa, y el gobierno no tuvo una política activa en este tema.
Por todo lo que se piensa de la obra pública —que es verdad que fue un nido de corrupción—, la obra pública tiene que volver a ser rentable, generar procesos transparentes y hacerse como se debe. No existe esa transparencia hoy, por eso no existe la obra pública.
Necesitás una política activa, y la Argentina no la tuvo. Es verdad que cuando uno anda por esas rutas dice «esto no es de los últimos tres años», esto es de los últimos veinte años. No es cierto que haya que endosarle todo esto a Milei, pero lo real es que el deterioro ya llegó a un nivel en el que no se puede transitar.
La Argentina, por el tamaño que tiene, debe ser uno de los países más incomunicados del mundo. No tenés vuelos, y si no venís a Buenos Aires, no podés ir al interior. Hay provincias —yo soy de La Pampa— donde tenés tres o cuatro vuelos por semana, en horarios marginales: va uno a la mañana, viene uno más tarde, o te tenés que ir a la mañana o volver a la tarde. No estás comunicado, hay un vuelo cada tanto. Y eso no es comunicar una ciudad con otra.
Después tenés grandes nodos del interior que están incomunicados por estas rutas, que la gente del interior se ha acostumbrado a transitar, y es increíble: todos los días vemos muertes en la ruta, y eso tiene que ver con una falta de política pública de los últimos 20 años, con la ruta pasando de mano en mano, y finalmente las rutas siguen igual que en los años 60.
Bebo Granados: Totalmente. Yo tengo una sospecha, y con esto termino: el año que viene hay elecciones. ¿No se puede reactivar esto, teniendo en cuenta justamente el año electoral?
Diego Cabot: Podría, pero son procesos largos. Lo que a mí me parece una oportunidad perdida es que, de todas estas concesiones que se entregaron —como dijo Caputo, por los corredores que se entregaron hasta ahora, en estas tres etapas, que en realidad son cuatro, con los 9.000 kilómetros— circula el 80% de la producción de la Argentina. Ahí tenés el foco de lo más importante para el país.
Son 9.000 kilómetros, de los cuales 3.000 ya eran autopistas —en mal estado, hay que cambiarlas, pero ya eran autopistas—. De los otros 6.000 kilómetros, ¿sabés cuántos están licitados para convertirse en autopistas de acá a 20 años? Nada, cero.
Bebo Granados: ¿Cero?
Diego Cabot: Cero. Así que puede ser que algo se reactive y que los corredores pongan en marcha alguna obra, pero lo real es que entregaste 9.000 kilómetros —los más importantes para la producción argentina— y les cediste el flujo por 20 años, con cláusulas de ajuste y demás, como debe ser, pero exigiéndoles prácticamente solo mantención. Yo creo que se podría, por ejemplo, subir un poco el peaje y ayudarlos con algún tipo de crédito.
Bebo Granados: Sí, dale algo, pero un crédito internacional, ¿no?
Diego Cabot: Un crédito internacional, del 20%… qué sé yo.
Bebo Granados: Diego, te agradezco. Mirá, generalmente no se habla de estos temas, pero son las claves, son la columna vertebral: las rutas son más o menos las venas y las arterias de un país, es por donde fluyen los camiones, las cargas, las exportaciones, las importaciones, los medicamentos, todo fluye a través de los camiones, y tenemos rutas que son un desastre. En fin, en un régimen continental que es superfederal como el nuestro, el tema de las rutas es fundamental en el interior, está presente en todos lados, porque además difícilmente haya una familia del interior de la Argentina que no tenga algún accidente de algún cercano en una de las rutas importantes de su provincia. Es otro tema: el de la seguridad vial.

